La Reforma Educativa y sus leyes secundarias son, en los hechos, un paso fundamental para construir el México con Educación de Calidad al que aspiramos. Estos son 6 de sus beneficios:
PRIMERO. Reglas transparentes y
claras que premian el mérito.
Las
nuevas condiciones de ingreso al magisterio permitirán que quienes impartan
clases a nuestros niños y jóvenes, sean aquellos mexicanos que mejor se han
preparado y tengan la capacidad para responder a las exigencias de un
aprendizaje efectivo.
SEGUNDO. Nuevas oportunidades
para el desarrollo profesional.
La
Ley General del Servicio Profesional Docente reconoce la importancia de elevar
el desempeño docente a partir de estímulos y apoyos adecuados, así como mejores
condiciones para impartir clases. Quien destaque en su desempeño será objeto de
reconocimiento mediante movimientos laterales o estímulos económicos.
TERCERO. La reforma también
establece obligaciones a las autoridades
.Las
nuevas leyes no solamente imponen obligaciones a los maestros o a quienes
desean serlo, sino también a quienes ejercen funciones de autoridad. La
autoridad NO podrá designar arbitrariamente a quien deba desempeñar estas
funciones y se crea el Sistema de Información y Gestión Educativa, a fin de
agilizar los trámites administrativos y que los maestros y quienes ocupan
puestos de dirección o de supervisión, dediquen mayor tiempo a sus labores con
los alumnos.
CUARTO. Fortalecimiento de las
capacidades de gestión de la escuela y aseguramiento de la gratuidad.
Las
recientes reformas están plenamente inspiradas en la convicción de fortalecer
la educación pública, laica y gratuita. Al dotar a la escuela de mayores
capacidades de autonomía de gestión, la autoridad deberá proporcionarle los
recursos indispensables para la realización de sus funciones.
QUINTO. Pleno respeto a los
derechos laborales de los maestros.
La
Ley General de Servicio Profesional Docente facilita la superación de quienes
ya trabajan en el Sistema Educativo Nacional y reconoce el valor de sus
aportaciones a la sociedad. Los maestros que hoy estén en servicio y sean
evaluados, mantendrán su plaza, al tiempo que se establecen estándares de
calidad para los de nuevo ingreso. Los niveles ya logrados por los maestros en
Carrera Magisterial están plenamente protegidos.
SEXTO.
Imparcialidad, objetividad y transparencia de la evaluación.
Se
tomaron en cuenta las voces del magisterio, sobre la necesidad de contar con un
sistema de evaluación justa, objetiva y transparente, que atienda a la gran
diversidad de circunstancias y regiones. El Instituto Nacional para la
Evaluación analizará todos los componentes, procesos y resultados del sistema
educativo. Ello permitirá identificar fallas y deficiencias en la organización
y desempeño de la autoridad que deban ser subsanadas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario